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Jubilación anticipada: ¿qué requisitos tengo que cumplir para solicitarla?

Abril 7, 2021 9 min 1819 veces compartido

La jubilación anticipada es aquella que se puede solicitar antes de alcanzar la edad mínima de jubilación, una cifra que aumenta progresivamente año a año. El 16 de marzo de 2013 entraron en vigor los nuevos requisitos para acceder a la jubilación, que puedes encontrar publicados en el Boletín Oficial del Estado. Estos establecen que la edad mínima para jubilarse aumente paulatinamente hasta 2027 para terminar fijándose en 65 años la edad para jubilarse anticipadamente y en 67 la edad ordinaria. 

En resumen, esta nueva norma responde al aumento progresivo de la esperanza de vida de la población y persigue que los trabajadores permanezcan más tiempo en el mercado laboral. De esta manera, la jubilación anticipada se convierte en un recurso menos ventajoso.

En esta guía hemos recogido toda la información necesaria, los requisitos y casos especiales para acceder a la jubilación anticipada. Si quieres saber más, ¡sigue leyendo! 

Jubilación anticipada: requisitos generales para solicitarla

A grandes rasgos, estos son los requisitos a tener en cuenta para poder tener acceso a la jubilación anticipada:

  • Acreditar, como mínimo, 30 años cotizados
  • De esos 30 años, dos deben haberse cotizado durante los últimos 15 años antes de jubilarse
  • No se aplicarán bonificaciones por actividad peligrosa para la salud ni por discapacidad igual o superior al 45% o 65%

Casos especiales

Existen diferentes casos que se salen de la norma pero que también pueden acogerse a la jubilación anticipada, aunque cabría analizarlos más detenidamente. Hablamos, por ejemplo, de los trabajadores a tiempo parcial, cuyo cálculo de años cotizados es más complejo. Puedes consultar toda la información en la web del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y ver todas las excepciones en esta página.

Tipos de jubilación anticipada

Hay que tener en cuenta que la prestación económica a percibir en una jubilación anticipada es menor de la que corresponde al jubilarse en la edad legal u ordinaria. En términos técnicos, lo que sucede es que se aplican coeficientes reductores a la cuantía de la pensión en función de las características de cada caso. 

Existen diversos tipos de jubilación anticipada pero, a grandes rasgos, podemos distinguir entre la voluntaria y la forzosa. A continuación, explicamos en detalle las características de estas dos clases de jubilación anticipada. 

Jubilación anticipada voluntaria

La jubilación anticipada voluntaria es aquella en la que el trabajador decide voluntariamente poner fin a su vida laboral antes de la edad legal de jubilación. Para acceder a ella hay que tener, como mínimo, 2 años menos de la edad de jubilación legal y se debe haber cotizado al menos 35 años. A pesar de que antes era posible solicitar la jubilación especial a los 64 años, es decir, un año antes de la edad de jubilación, la medida aprobada en 2013 ya no está vigente. 

En este sentido, la tabla de jubilación es un recurso muy útil para poner en relación distintos tipos de datos referentes a esta cuestión. Además, te permite extraer conclusiones y hacer una previsión económica en función del tipo de jubilación al que tendrás acceso. 

Jubilación anticipada forzosa

La jubilación anticipada forzosa es aquella que se produce por causas ajenas al trabajador y suele responder a una reestructuración empresarial. En este caso, tampoco es necesario haber alcanzado la edad de jubilación legal, por lo que es posible solicitar la jubilación forzosa a los 61 años. Estos son los requisitos que se deben cumplir para acceder a ella:

  • tener, como mínimo, 4 años menos de la edad de jubilación legal
  • haber cotizado un mínimo de 33 años
  • haber estado inscrito en las oficinas de empleo al menos los seis meses anteriores a la solicitud

Jubilación anticipada por enfermedad

A pesar de que esta opción no es una jubilación anticipada como tal, la incluimos en este grupo porque sí funciona como una. La jubilación anticipada por enfermedad entra en juego cuando existe una enfermedad grave o crónica que impide desempeñar la actividad laboral. Se puede acceder a esta pensión anticipada si se cumplen los requisitos estipulados en el Real Decreto 1851/2009 y el Real Decreto 1539/2003.

Es importante no confundir la jubilación anticipada por enfermedad con la incapacidad permanente, ya que son prestaciones diferentes y, además, incompatibles. Hay que tener en cuenta que la jubilación anticipada por enfermedad es un ingreso que se recibe por tener una enfermedad que te incapacita para trabajar una vez alcanzada la edad legal para jubilarse de manera anticipada. En cambio, la incapacidad absoluta permanente (erróneamente conocida como “jubilación por invalidez”), se puede solicitar antes de cumplir la edad de jubilación. Una vez se alcanza la edad legal, es necesario escoger entre una prestación u otra porque son incompatibles. Para ello, conviene estudiar las ventajas y desventajas de ambas y así seleccionar la más adecuada para tu situación.

Claves para entender la jubilacion anticipada

Coeficientes reductores en la jubilación anticipada

Si se reúnen los requisitos necesarios para acceder a una jubilación anticipada, existe otro factor a tener en cuenta antes de solicitarla: conlleva una reducción de la cuantía de pensión, lo que se denomina coeficientes reductores. El porcentaje de reducción aumenta a medida que disminuye la edad en la que el trabajador se retira. Es decir, cuanto más joven te jubilas, menor es la cuantía de tu pensión. 

Los coeficientes reductores atienden a motivos muy diversos, por lo que es recomendable estudiar las características particulares de cada caso. No obstante, de manera general, estos porcentajes de reducción son distintos en función de algunas variables, entre las que destacan:

  • el número de años cotizados a la Seguridad Social
  • el número de trimestres previos a la fecha en la que el trabajador alcanza la edad de jubilación marcada por la ley
  • el tipo de jubilación anticipada que se solicite: voluntaria o forzosa

¿Qué pensión pública se obtiene?

Como comentamos, la jubilación anticipada implica un recorte de la prestación que se percibe al solicitar la jubilación en la edad legal. Para calcular la jubilación anticipada, es necesario tener en cuenta, entre otras cosas, los años cotizados y el coeficiente reductor que corresponda. 

Jubilación anticipada: casos concretos

Las características que se presentan a la hora de acceder a la jubilación anticipada son muy particulares. Por eso, cabe analizar algunos casos recurrentes en función del colectivo al que pertenezca el trabajador, su edad o vida laboral.

Los autónomos

La jubilación anticipada para autónomos también puede ser tanto voluntaria como forzosa. Sin embargo, es necesario pararse a analizar los requisitos necesarios (edad del trabajador, años cotizados, etc.) a la hora de solicitar este tipo de medida.

Funcionarios y trabajadores del Estado

En este punto, hay que distinguir dos grupos dentro de los funcionarios: los del Régimen de Clases Pasivas y los del Régimen General de la Seguridad Social. Ambos contaban con diferencias en cuanto a prestaciones y edad de jubilación, pero el 1 de enero de 2011 entraron en vigor modificaciones que han equiparado las condiciones de las Clases Pasivas con el resto de trabajadores.

De manera general, aquellos trabajadores del Estado que hayan obtenido su plaza a partir de 2011 pueden solicitar la jubilación para funcionarios de forma anticipada, pero sus condiciones serán similares a las del resto de colectivos. Sin embargo, como hemos comentado anteriormente, antes de solicitar cualquier tipo de jubilación, recomendamos estudiar cada caso detenidamente. 

De hecho, en el caso de los trabajadores del Estado, sector en el que existe una gran variedad de profesionales, desde personal docente a cuerpos de seguridad (también es posible la jubilación anticipada para la policía local, nacional, etc.), conviene analizar cada detalle. Por ejemplo, haber hecho el servicio militar influye en la jubilación, dato que puede pasar desapercibido si no se conoce esa posibilidad. Por eso, disponer de toda la información puede suponer una ventaja en las condiciones de la pensión final a percibir. 

Ahorro privado y jubilación anticipada

Como hemos visto, la jubilación anticipada implica una reducción de la pensión pública. Sin embargo, la mejor manera de paliar esta rebaja es el ahorro privado. Existen diferentes opciones, aunque el plan de pensiones es la alternativa más habitual, ya que permite disponer de unos ahorros que complementan la pensión una vez se alcanza la edad mínima de jubilación. Esta ventaja permite disfrutar de una pensión mensual suficiente sin necesidad de esperar a cumplir la edad legal de jubilación.

¿Es posible rescatar un plan de pensiones en caso de jubilación anticipada?

Sí, es posible. El plan de pensiones estará disponible en el momento que la jubilación sea efectiva. El beneficiario es quien decidirá cómo y cuándo cobrar su plan.

Con todo, son muchos los españoles que deciden jubilarse antes de la edad legal y que se acogen a la jubilación anticipada pero, en consecuencia, no cobran el 100% de la prestación pública. No obstante, es posible contar con un mayor importe económico durante la jubilación si se complementa con un plan de pensiones privado.

Planificar la jubilación durante la etapa laboral te permitirá estar menos sujeto a la edad legal de jubilación, así como obtener la garantía de que contarás con los recursos necesarios para disfrutar de esta nueva etapa de la vida.

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