¿En qué consiste la jubilación por invalidez?
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Jubilación por invalidez, ¿en qué consiste?

Febrero 28, 2019 4 min 136 veces compartido

A menudo resultado de circunstancias imprevistas, en la mayoría de los casos los trabajadores no se plantean en qué consiste la jubilación por invalidez. Una circunstancia muchas veces sobrevenida y poco deseable, que no entra dentro de nuestros planes de cara a un retiro laboral. Por eso, en el blog de VidaCaixa hemos querido dar respuesta a esta pregunta, que suele llegar sin que nos hayamos parado a pensarlo con anterioridad.

Sufrir un accidente serio dentro o fuera de nuestro puesto laboral o padecer una enfermedad grave (común o profesional) puede mermar nuestra capacidad de trabajo. Como decía el doctor Gregorio Marañón, “no existen enfermedades sino enfermos” y a cada persona le puede afectar de manera muy distinta una misma patología. Para aquellos casos en los que la secuela es definitiva, independientemente de la edad cotizada, todo trabajador puede acogerse a un tipo de invalidez y su correspondiente prestación contributiva: es lo que se conoce como una jubilación por incapacidad.

Tipos de pensiones por incapacidad o invalidez

Actualmente, la Seguridad Social distingue cuatro tipos de pensiones por invalidez. La primera de ellas es la incapacidad permanente parcial. Este caso se concede a las personas que se ven limitadas para seguir en su puesto de trabajo pero que aún pueden ejercer otras tareas. Consiste en una indemnización a tanto alzado (24 mensualidades de la base reguladora que sirvió para el cálculo de la incapacidad temporal). Sin embargo, si la patología impide que la persona siga en su puesto habitual o en otro de forma definitiva, entonces hablamos, ya sí, de una jubilación por invalidez, un retiro profesional permanente en el que existen tres modalidades: la incapacidad permanente total, la incapacidad permanente absoluta y la gran invalidez.

Incapacidad permanente total

Tal y como explica el responsable del área de Derecho Laboral y Derecho de la Seguridad Social del bufete Toro Pujol Abogados, Sergio Toro, “ante la incapacidad permanente total, la persona ya no puede ejercer sus funciones laborales; por ello, la cuantía que recibirá será el 55% de la base reguladora. Se incrementará un 20% a partir de los 55 años cuando, por diversas circunstancias, se presuma la dificultad de obtener empleo en actividad distinta a la habitual”.

Incapacidad permanente absoluta

Es cuando la persona no puede seguir trabajando en su profesión habitual ni tampoco en ninguna otra cuando se habla de una incapacidad permanente absoluta, en la que la persona afectada recibirá el 100% de la base reguladora.

Gran invalidez

Finalmente, el último de los casos es que la incapacidad laboral requiera además la ayuda de otra persona para que el ex trabajador pueda desarrollar las funciones vitales, la fórmula conocida como gran invalidez. “En este caso la cuantía se obtiene aplicando a la base reguladora el porcentaje correspondiente a la incapacidad permanente total o absoluta, incrementada con un complemento”, apunta el abogado, que recuerda que, además, las cuantías pueden aumentar entre un 30% y un 50% si la invalidez ha ocurrido a causa de un accidente o enfermedad laboral.

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Características de la jubilación por incapacidad

A la luz de estos datos queda claro que, ante los diferentes grados de incapacidad laboral que pueden conducir a una jubilación por invalidez, todo depende de hasta qué punto la enfermedad o accidente nos condiciona para seguir trabajando en esa o en otras tareas.

Entonces nos surge la pregunta: ¿Son estas prestaciones definitivas? Es decir, ¿se puede pedir un aumento de la incapacidad? La respuesta del experto es que sí. “A veces, entre una incapacidad parcial y una total hay muy poca diferencia, y la enfermedad puede agravarse en poco tiempo”, matiza Toro. Por ello, ante los casos de retiro por incapacidad, es preciso revisar la evolución de la enfermedad y sus efectos, pues su observación puede ser la clave del reajuste de una jubilación por invalidez que permita una pensión lo más digna y acorde posible con las necesidades del trabajador.

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