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¿Cómo se declara el plan de pensiones en la declaración de la renta?

marzo 10, 2022 5 min 172 veces compartido

Todas las rentas deben ser declaradas ante la Agencia Tributaria. Esta es una máxima que sirve para explicar que tanto planes como fondos de pensiones deben tributar y deben constar en la declaración de la renta. Ahora bien, existen una serie de ventajas fiscales que conviene conocer. Veámoslo.

A nivel fiscal, los planes de pensiones o los planes de previsión asegurados se imputan como rendimientos del trabajo; los depósitos o los bonos, por su parte, cuentan como rendimientos del capital mobiliario; y, por último, los fondos de inversión y/o las acciones constan como ganancia o pérdida patrimonial. Estos dos últimos forman parte del grupo de la base del ahorro, que cuenta con otro tratamiento fiscal diferente al IRPF y sus tramos.

Tratamiento fiscal de los planes de pensiones

La tributación de los planes de pensiones es como un rendimiento de trabajo en el IRPF. Sus aportaciones a lo largo del ejercicio disminuyen la base imponible, provocando que se paguen menos impuestos.

De este modo, si el contribuyente tiene un salario de 61.000 euros y realiza aportaciones por valor de 1.500 euros, la cantidad total a declarar será de 59.500 euros, lo que rebaja considerablemente los impuestos a pagar según los tramos estatales del IRPF vigentes. A partir del ejercicio 2021, los tramos vigentes son los siguientes:

  • De 0 a 12.450 € – 9,50 %
  • De 12.451 a 20.200 € – 12 %
  • De 20.201 a 35.200 € – 15 %
  • De 35.201 a 60.000 € – 18,50 %
  • De 60.001 a 300.000 € – 22,50 %
  • De 300.001 € en adelante – 24,50 %

Deducciones aplicables a los planes de pensiones

Los límites que los contribuyentes pueden desgravarse en la actual declaración de la renta están fijados en el 30% de las rentas del trabajo o bien 2.000 € al año.

Para el ejercicio 2022 hay cambios puesto que el máximo que el contribuyente podrá desgravarse en la declaración de la renta será de 1.500€ anuales (pudiéndose incrementar en 8.500€ más -total de 10.000€- en caso de contribuciones empresariales a planes de empleo), si bien es cierto que en algunos casos es posible añadir otros 1.000€ por cónyuge en caso de ingresos bajos.

Para hacerlo correctamente habrá que ir hasta la casilla 465 (donde se declaran aportaciones y contribuciones propias) y la 463 (donde se pueden declarar excesos de aportaciones pendientes de los últimos 5 ejercicios, si es que los hay). En la casilla 469 se incluirán las aportaciones a favor del cónyuge.

Los 2.000 euros que se pueden desgravar en la renta del ejercicio fiscal de 2021 se elevan hasta los 24.250 euros en el caso de las personas discapacitadas. Los límites en el País Vasco y en la Comunidad Foral de Navarra son distintos. Esto permite diferir los impuestos a pagar pero no quedan exentos. Cuando se rescata el plan de pensiones también cuenta como rendimiento del trabajo, razón por la cual es más ventajoso fiscalmente ir recibiendo poco a poco una renta que quererlo cobrar todo de golpe.

Y es que las rentas que se perciben, también deben ser declaradas. Por esta razón conviene tener en cuenta algunos matices:

  • El tramo autonómico. El IRPF es un impuesto cedido en parte a las comunidades autónomas. Eso significa que los tramos de la tabla anterior pueden variar ligeramente. Hay que consultarlo. Como novedad en este ejercicio, hay dos regiones –Extremadura y La Rioja– que han modificado tipos a la baja.
  • El mínimo exento es, desde el pasado 5 de julio de 2018, de 14.000 euros; con anterioridad, el límite era de 12.000 euros.

Fondos de inversión

En los fondos de inversión, como sucede también con los planes de pensiones, no es necesario tributar cuando se decide cambiar de uno a otro. Ahora bien, los fondos se integran fiscalmente en lo denominado base del ahorro y por ello es obligatorio declararlos a Hacienda cuando se venden y solo por las ganancias que se obtienen, no por el total de la inversión.

El tipo que se aplica a las rentas del ahorro oscila en tres tramos progresivos: hasta los 6.000 euros soportan un 19%; entre 6.000 euros y 200.000 euros es del 21%; y a partir de 200.000 euros, el tipo es del 26%.

Hay que tener en cuenta, además, que el reembolso con pérdidas se puede compensar por completo con otras ganancias patrimoniales obtenidas u otro tipo de rendimiento de capital (depósitos, acciones…) hasta un máximo del 25%. Se puede ir compensando en los cuatro años siguientes si el saldo se mantiene en negativo.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las rentas recibidas de un fondo de pensiones cuentan como un nuevo pagador. Si ese pagador se suma a otros, cambian los límites por los que estamos obligados a realizar la declaración. Son los siguientes:

  • El segundo y restantes pagadores sobrepasan los 1.500 euros, siempre que en conjunto se cobre más de 14.000 euros.
  • En conjunto se cobra más de 22.000 euros, aunque el segundo y restantes pagadores ingresen menos de 1.500 euros.

Dicho esto, estar obligado a presentar el IRPF no quiere decir que se pague más. Conviene derribar ese mito.

Reducciones aplicables en el rescate del fondo de pensiones

Las reducciones con las que se puede contar en el rescate del plan de pensiones son del 40 % de lo aportado, aunque hay que cumplir una serie de condiciones.

Lo primero, hay que rescatar el plan en forma de capital, es decir, en un único pago. También se debe tener presente que las desgravaciones se aplican por lo aportado hasta el 31 de diciembre de 2006. Para poder hacerlo, además, hay que tener en cuenta estos plazos:

  • Si los hechos causantes para el cobro se han producido hasta el año 2010, la fecha tope para aplicar las reducciones se cumple el 31 de diciembre de 2018.
  • Si los hechos causantes se produjeron entre 2011 y 2014, habrá un límite máximo de 8 ejercicios desde entonces.
  • Si los hechos causantes se produjeron de 2015 en adelante, el tope se reduce a dos ejercicios.

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