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Ya ha arrancado la campaña de la Renta 2026 (correspondiente al ejercicio fiscal 2025), que durará hasta el 30 de junio de 2026, por lo que es posible acceder al borrador y revisar todas las deducciones y desgravaciones de la declaración de la renta. Conocer estos datos es muy importante, ya que podemos evitar pagar de más al hacer la declaración.
Las principales novedades en el ámbito estatal son: una nueva deducción de hasta unos 340 € para contribuyentes con rentas bajas, con el objetivo de aliviar la tributación de quienes perciben ingresos cercanos al SMI; además, se endurece ligeramente la fiscalidad del ahorro en los tramos más altos.
También se refuerzan las deducciones vinculadas a la transición ecológica, como las obras de eficiencia energética en viviendas o la compra de vehículos eléctricos y puntos de recarga, mientras que en el ámbito familiar se amplían ciertos beneficios fiscales, incluyendo supuestos similares a familia numerosa. En materia de vivienda, cambia la reducción aplicable a los alquileres, que con carácter general baja al 50% en nuevos contratos, aunque puede incrementarse en determinados casos.
Además, no tributan en el IRPF las ayudas recibidas por los afectados de la DANA, los incendios del verano pasado y el accidente ferroviario de Adamuz. Por su parte, las comunidades autónomas siguen ganando peso con deducciones propias cada vez más variadas, incluyendo gastos en salud, educación o deporte.
¿Qué significa desgravar un gasto en la renta?
Desgravar es un término general que significa pagar menos impuestos en el IRPF, pero puede lograrse por dos vías distintas: reducciones en la base imponible o deducciones en la cuota. No son lo mismo y conviene separarlas para evitar confusiones.
Por un lado, las reducciones de la base imponible consisten en restar determinados gastos o aportaciones antes de calcular el impuesto (por ejemplo, aportaciones a planes de pensiones). Esto hace que la cantidad sobre la que se aplica el tipo impositivo sea menor.
Por otro lado, las deducciones se aplican después, directamente sobre la cuota íntegra ya calculada, reduciendo el importe final a pagar. Estas deducciones pueden deberse a situaciones como donativos o inversión en vivienda habitual (cuando aplica la normativa), y a menudo, aunque no siempre, se expresan como un porcentaje.
¿Qué gastos son deducibles en la renta?
Además de las novedades fiscales que, como cada año, se introducen en la declaración de la renta, uno de los capítulos más importantes es el de las desgravaciones y deducciones.
En la Renta 2026 puedes desgravar gastos como obras de eficiencia energética, donativos, planes de pensiones, alquiler (en ciertos casos) o inversión en empresas, reduciendo directamente lo que pagas en el IRPF
En la declaración de la renta existen distintos tipos de deducciones fiscales y, según el tipo de contribuyente que seas (persona física o jurídica), podrás acogerte a unas u otras. Es importante tener presente que, junto a las deducciones estatales, también hay otras de carácter autonómico, según la región en la que se resida y se trabaje, y que conviene consultar en detalle.
Las principales deducciones en la declaración de la renta 2026
Vamos a ver las distintas deducciones en la declaración de la renta a nivel estatal:
Deducciones por obras de mejora de eficiencia energética en viviendas
Es posible deducir el 20% de lo pagado por las obras para la reducción de la demanda de calefacción y refrigeración, tanto de vivienda habitual como cualquier otra de la que se sea titular y que estuviera arrendada o en expectativa de alquiler. En este último caso, el inmueble deberá estar alquilado antes del 31 de diciembre de 2025.
Para justificar esta deducción deberás obtener un certificado de eficiencia energética de la vivienda antes y después de la reforma. Asimismo, es necesaria una reducción de al menos un 7% de la suma de los indicadores. La base máxima anual de esta deducción será de 5.000 euros anuales.
Un ejemplo es la deducción en el IRPF de placas solares, siempre que se cumplan los requisitos mencionados:
- Una deducción del 40%, con un máximo de 7.500 euros, si la obra de mejora ha permitido reducir un 30% el consumo de energía primaria no renovable y se puede acreditar a través del certificado de eficiencia energética.
- Una deducción de hasta el 60%, con un límite de 15.000 euros, para las obras que mejoren la eficiencia energética de un edificio de uso predominantemente residencial, siempre que contribuyan a reducir un 30% el consumo de energía primaria no renovable o sirvan para mejorar la eficiencia energética del inmueble al nivel A o B.
Deducción por la adquisición de vehículos eléctricos
Entre las novedades normativas con efecto desde el 1 de enero de 2026 figura la ampliación del plazo para aplicar la deducción por compra de vehículos eléctricos enchufables o de pila de combustible y por la instalación de puntos de recarga.
La deducción estatal por adquisición de vehículos eléctricos en el IRPF (aplicable al ejercicio 2025) asciende al 15% del precio de compra, con una base máxima de 20.000 €, lo que supone una deducción máxima de 3.000 € en la renta.
Esta deducción se aplica sobre la cuota del impuesto (no sobre la base) y que el importe de ayudas como el Plan MOVES reduce la base sobre la que se calcula.
Nueva deducción por rentas bajas
Pensada para rendimientos del trabajo inferiores a 18.276 euros anuales. La deducción es de 340 euros para quienes ingresen hasta 16.576 euros, reduciéndose progresivamente hasta los 18.276 euros.
La principal novedad de la Renta 2026 es una nueva deducción de hasta 340 € para rentas bajas, junto con incentivos reforzados para eficiencia energética y cambios en la fiscalidad del alquiler.
Aportaciones a planes de pensiones
En 2026, la deducción máxima por aportaciones a planes de pensiones individuales en la base imponible sigue siendo de 1.500 euros anuales o el 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas, aplicándose el menor de ambos importes. También se puede deducir hasta 8.000 € en planes de empresa (con un tope conjunto de 10.000 €).
Deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación
Existe una deducción estatal por inversión en empresas de nueva o reciente creación que permite reducir el impuesto a pagar en un 50% de las cantidades invertidas. A estos efectos, solo se tiene en cuenta una base máxima de 100.000 € anuales (es decir, el importe máximo de inversión que puede beneficiarse de la deducción), lo que supone una deducción máxima de hasta 50.000 €.
Esta deducción se aplica directamente sobre la cuota íntegra del IRPF (el impuesto ya calculado), y no sobre la base imponible o liquidable. Para su aplicación es necesario cumplir determinados requisitos establecidos por la normativa: mantener la inversión entre 3 y 12 años, no superar normalmente el 40% de participación y que la empresa cumpla condiciones de “empresa nueva o emergente” (no cotizada, sin reparto de dividendos, etc.).
Además, algunas comunidades autónomas (como Madrid) tienen deducciones adicionales propias por este mismo tipo de inversión, que pueden complementar la estatal.
Deducción por donativos a fundaciones y a asociaciones declaradas de utilidad pública (ONG)
Dentro de estas entidades están reconocidas, entre otras, las fundaciones y las asociaciones declaradas de utilidad pública, las federaciones deportivas legalmente reconocidas, las universidades públicas y los colegios mayores, los organismos públicos de investigación dependientes de la Administración General del Estado, la Cruz Roja y la ONCE.
En la práctica, muchas ONG entran en esta categoría, siempre que estén acogidas a ese régimen y puedan emitir certificado fiscal. Esto significa que si haces un donativo a una ONG “reconocida” (por ejemplo, grandes organizaciones humanitarias), normalmente sí tendrás derecho a deducción. Sin embargo, si la ONG no está acogida a la Ley 49/2002, no podrás deducirlo, aunque sea una entidad sin ánimo de lucro. Para poder aplicar la deducción necesitas: un certificado de donación emitido por la entidad y que la entidad esté efectivamente dentro del régimen fiscal que permite la deducción.
Por cierto, la deducción que se puede aplicar es del 80% para los primeros 250 euros donados, 40% para el importe que exceda de 250 euros y 45% si se trata de donaciones recurrentes durante al menos tres años a la misma entidad. Además, el conjunto de la deducción tiene un límite del 10% de la base liquidable.
Deducciones por cuotas de afiliación y aportaciones a partidos políticos o sindicatos
Se puede aplicar una deducción del 20% a las cuotas de afiliación y a las aportaciones a partidos políticos, federaciones o agrupaciones de electores, con un límite máximo de 600 euros anuales. Las cuotas de afiliación a sindicatos también se pueden deducir entre el 20 y el 35%.
Deducción por maternidad
La deducción por maternidad es de 1.200 euros anuales para las madres trabajadoras y que estén en el paro por cada hijo menor de tres años.
Deducción por familia numerosa o por personas con discapacidad a cargo
Es posible aplicar una deducción de hasta 1.200 euros anuales por cada descendiente, ascendiente o cónyuge con discapacidad, siempre que este no tenga rentas anuales superiores a 8.000 euros (excluidas las rentas exentas) y se cumplan el resto de requisitos establecidos.
Además, también se puede aplicar una deducción de 2.400 euros en el caso de familia numerosa. Esta cantidad se incrementa hasta en 600 euros al año por cada uno de los hijos que exceda del número mínimo de hijos exigido para tener categoría de familia numerosa.
Deducción por alquiler de vivienda
Los propietarios que alquilen su vivienda pueden aplicar diferentes reducciones fiscales en función de la fecha del contrato y ciertas condiciones.
- Para contratos firmados antes del 26 de mayo de 2023, se mantiene la reducción del 60%.
- Para contratos firmados entre el 26 de mayo y el 31 de diciembre de 2023, la reducción varía entre un 90%, 70%, 60% o 50% según las condiciones del alquiler.
- Para contratos firmados desde el 1 de enero de 2024, la reducción puede llegar hasta el 90% si el alquiler está en una zona de mercado residencial tensionado y el propietario ha rebajado la renta en más de un 5%.
- También se aplica una reducción del 70% si es la primera vez que se alquila y el inquilino tiene entre 18 y 35 años. En otros casos, la reducción oscila entre el 60% y el 50%.
Para los inquilinos:
- A nivel estatal, la deducción general ya no existe desde 2015, pero se mantiene un régimen transitorio: se puede deducir el 10,05% del alquiler, con base máxima de 9.040 €, solo si tu contrato es anterior al 1 de enero de 2015 y se cumplen los requisitos de renta.
- A nivel autonómico, el grueso de beneficios: cada comunidad fija sus propias deducciones. Lo habitual es: entre 10% y 30% del alquiler, con límites de unos 300 € a 1.000 € (o más en algunos casos), y requisitos como edad (jóvenes), ingresos bajos, discapacidad o familia numerosa. Ejemplos: deducciones del 30% hasta 1.000 – 1.500 € para jóvenes en varias CCAA o casos específicos como Baleares o Cataluña con porcentajes y límites propios.
Deducción por inversión en vivienda habitual (régimen transitorio)
Permite a quienes compraron su vivienda habitual antes de 2013 desgravar un porcentaje de las cantidades pagadas por la hipoteca. Solo se mantiene para contribuyentes que ya tenían derecho a ella en el momento en que se eliminó con la reforma fiscal.
Deducciones por doble imposición internacional
Es una deducción que evita que el contribuyente pague impuestos dos veces por la misma renta cuando ha obtenido ingresos en el extranjero. Permite restar de la cuota del IRPF el impuesto ya pagado fuera de España, dentro de los límites establecidos por la normativa.
Deducción por obras de accesibilidad en viviendas
Es una deducción que permite reducir la cuota del IRPF por los gastos en obras realizadas para mejorar la accesibilidad de la vivienda. Suele aplicarse cuando las reformas facilitan la movilidad de personas con discapacidad o mayores, dentro de los límites y requisitos establecidos por la normativa. Un ascensor es un ejemplo típico de obra de accesibilidad, siempre que esté orientado a facilitar el acceso y la movilidad dentro del inmueble según los requisitos legales.
¿Qué cambia en la renta 2026 con respecto a la anterior?
Con la llegada de la campaña de la Renta 2026 (correspondiente a los ingresos obtenidos en 2025), existen cambios y actualizaciones en los umbrales de obligación de declarar respecto al ejercicio anterior.
En el caso de dos o más pagadores (cambio clave): el umbral para estar obligado a declarar se sitúa en 15.876 euros anuales, siempre que la suma del segundo y restantes pagadores supere los 1.500 euros anuales. Para proteger a los trabajadores de rentas bajas, se introduce una deducción de hasta 340 euros en la cuota líquida para contribuyentes con rendimientos del trabajo inferiores a 18.276 euros, afectando a quienes cobran el SMI. También se ha introducido que el SEPE cuente como un pagador adicional a estos efectos.
Todos los autónomos están obligados a declarar, independientemente de sus ingresos. o incluso si han tenido pérdidas.
Además, se han modificado algunas deducciones o reducciones fiscales, especialmente en ámbitos como familia, vivienda o eficiencia energética, dependiendo de la normativa vigente del ejercicio.
Cambios en la reducción por rendimientos del trabajo en 2025
En la renta 2025 (que se presenta en 2026) no hay una reforma estructural de la reducción por rendimientos del trabajo, sino ajustes técnicos en los importes y umbrales de la reducción para rentas bajas, que actualizan los límites a partir de los cuales se aplica el beneficio fiscal.
En particular, se mantienen los tramos de reducción reforzada para contribuyentes con rendimientos bajos (en torno a 14.800 – 19.700 €), ajustándose los importes de la reducción máxima en función del nivel de renta.
Además, estos ajustes interactúan con otras novedades del ejercicio (como nuevas deducciones para rentas bajas), lo que puede modificar el efecto final del impuesto en esos contribuyentes, aunque el mecanismo básico de la reducción no cambia.
Pago a través de Bizum y no obligación de declarar el paro, entre otras novedades
Los contribuyentes pueden abonar el resultado de su declaración del IRPF mediante Bizum, además de los métodos tradicionales como la domiciliación bancaria, el cargo en cuenta o el pago en una entidad colaboradora. No obstante, la disponibilidad y los límites de uso de Bizum dependen de cada entidad bancaria, por lo que es recomendable comprobar las condiciones específicas antes de realizar el pago.
La obligación de realizar declaración en todos los casos en los que se hubiera percibido el paro, es una condición que quedó modificada a mitad de año por un cambio de posición del Gobierno. En un principio se iba a obligar a todos los parados, pero el texto final solo les exige declaración a los que tengan ingresos superiores a 22.000 euros de un pagador o 15.876 euros de varios; es decir, se igualan con los límites del resto de trabajadores.
Recapitulando: deducciones fiscales en la renta
Como ves, son varias las deducciones en la declaración de la renta a las que puedes tener acceso, es decir, que te permiten disminuir la cantidad de impuestos que tienes que pagar al Estado. Por obras de renovación energética, por inversión en nuevas empresas, por pagos a ONG, por ser familia numerosa, por tener menores o personas con discapacidad a tu cargo…
Recuerda que hemos repasado las deducciones estatales aplicables en la declaración de la renta, pero que también existen deducciones autonómicas, que son muy numerosas y que puedes consultar en la página web de Hacienda.