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Para acceder a las pensiones no contributivas en España, el trabajador debe haber cotizado un mínimo de 15 años a la Seguridad Social. Esta pensión se conoce como contributiva. Pero, ¿qué ocurre si no se llega a ese mínimo o nunca se ha cotizado en España? En esos casos, puede que tengas acceso a una pensión no contributiva, destinada a quienes carecen de recursos económicos suficientes para vivir dignamente.
En este artículo analizamos qué son las pensiones no contributivas en España, los requisitos para acceder y las cuantías vigentes en 2026.
¿Qué es una pensión no contributiva y quién puede solicitarla?
La pensión no contributiva es una prestación económica destinada a ciudadanos que carecen de recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas, incluso si nunca han cotizado o no han acumulado el tiempo mínimo en la Seguridad Social. Para poder acceder a ella, es fundamental cumplir con los requisitos para la no contributiva establecidos por la ley.
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Los ciudadanos con residencia legal en España que cumplan determinadas condiciones establecidas por la legislación vigente pueden acceder a una prestación económica del Estado, conocida como pensión no contributiva. Entre los casos contemplados se incluyen los siguientes:
- Personas que se encuentran en situación de necesidad, sin ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
- Ciudadanos con una discapacidad o enfermedad crónica con un grado igual o superior al 65%.
- Quienes han alcanzado la edad ordinaria de jubilación pero no cuentan con los años mínimos de cotización, o no han cotizado en absoluto.
¿Cuáles son las pensiones no contributivas?
Las pensiones no contributivas en España se dividen en dos tipos: jubilación e invalidez. Están diseñadas para garantizar a quienes se encuentran en situación de necesidad económica una prestación económica, acceso a asistencia médica gratuita y servicios sociales básicos. Estas pensiones no son compatibles entre sí.
No obstante, la pensión de invalidez no contributiva puede compatibilizarse con un empleo siempre que la suma de la cuantía anual de la pensión reconocida al beneficiario y los ingresos anuales derivados de su actividad laboral no supere los 16.003,20 euros en 2026. Este límite incluye la cuantía de la pensión no contributiva más el IPREM. Si se excede, la pensión se ajustará para no sobrepasar este tope.
Requisitos para solicitar la pensión no contributiva
Se pueden solicitar pensiones no contributivas en España cuando se cumplen los siguientes requisitos:
- Ser ciudadano español o tener residencia legal en España.
- Carecer de ingresos suficientes. Se considera que una persona no dispone de recursos adecuados cuando sus ingresos totales anuales están por debajo del 75 % del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Para 2026, esta cifra se ajusta según la normativa vigente y los límites establecidos por el Gobierno.
- Los beneficiarios pueden acceder a la pensión si sus ingresos anuales son inferiores a 8.803,20 euros. En caso de convivir con cónyuge, hijos u otros familiares hasta el segundo grado de parentesco, la pensión se concede siempre que la suma de los ingresos de toda la unidad familiar no supere los límites establecidos para la pensión no contributiva 2026.
Dependiendo del tipo de pensión no contributiva, los requisitos específicos varían:
- Jubilación. Para acceder a la pensión no contributiva de jubilación, el solicitante debe tener 65 años o más en la fecha de la solicitud y residir legalmente en España durante 10 años dentro de los últimos 16, de los cuales dos años deben ser consecutivos y anteriores a la fecha de solicitud.
- Invalidez. En el caso de la pensión no contributiva por invalidez, el solicitante debe tener entre 18 y 65 años y acreditar un grado de discapacidad igual o superior al 65 %. Además, debe residir legalmente en España y haberlo hecho durante un mínimo de cinco años, de los cuales los dos últimos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud. Si la discapacidad es superior al 75 % y requiere asistencia de otra persona, se concede un complemento adicional del 50 % sobre la cuantía de la pensión no contributiva, fijándose en 4.401,60 euros anuales en 2026.
La cuantía de la pensión no contributiva
La cuantía de las pensiones no contributivas se fija cada año por el Gobierno y se recoge en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. En 2026, estas prestaciones se han revalorizado un 11,4%, con el objetivo de reforzar la protección de las personas con menos recursos y reducir la brecha entre las pensiones mínimas y el umbral de pobreza.
Como resultado de esta actualización, tanto la pensión no contributiva de jubilación como la de invalidez se sitúan en 8.803,20 euros anuales en 2026, distribuidos en 14 pagas.
Tanto la pensión no contributiva de jubilación como la de invalidez se sitúan en 8.803,20 euros anuales en 2026, distribuidos en 14 pagas.
La cuantía que percibe cada beneficiario se calcula tomando como referencia este importe íntegro y teniendo en cuenta el número de personas que reciben una pensión no contributiva dentro de la misma unidad económica de convivencia.
Tras la revalorización de las pensiones aplicada en 2026, las cuantías básicas de las pensiones no contributivas de jubilación e invalidez quedan establecidas de la siguiente manera:
| Cantidad | Mensualidad |
| Íntegra | 628,80 € |
| Mínima | 157,20 € |
| Íntegra más el complemento del 50% de otra persona | 943,20 € |
Cuando varios beneficiarios conviven en la misma unidad económica, la cuantía individual se reduce según los coeficientes establecidos para estas prestaciones.
| Número de beneficiarios | Mensualidad |
| 2 | 534,48 € |
| 3 | 503,04 € |
Las personas que reciben una pensión no contributiva deben informar a la administración de cualquier cambio que pueda afectar a la prestación, como por ejemplo, variaciones en los ingresos, en la situación familiar o en el lugar de residencia, en un plazo máximo de 30 días desde que se produzca. Además, durante el primer trimestre de cada año deben presentar una declaración de sus ingresos para acreditar que continúan cumpliendo el requisito de carecer de rentas suficientes.
Recapitulando, las pensiones no contributivas en España
Si una persona no ha cotizado nunca o no ha alcanzado los 15 años mínimos de cotización exigidos para una pensión contributiva, puede tener derecho a solicitar una pensión no contributiva, siempre que cumpla los requisitos de residencia y de carencia de ingresos establecidos por la normativa. Estas prestaciones están pensadas para garantizar unos ingresos mínimos a quienes se encuentran en situación de jubilación o invalidez, pero no han acumulado las cotizaciones suficientes a lo largo de su vida laboral.
La solicitud de una pensión no contributiva puede presentarse de forma telemática o presencial. En este último caso, debe tramitarse a través de las Oficinas de los Servicios Sociales de las Comunidades Autónomas, de las Oficinas del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) o de cualquier Oficina de la Seguridad Social.