Baja natalidad y pensiones
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La baja natalidad y su impacto en las pensiones

Julio 2, 2014 2 min 6 veces compartido

España es uno de los países más viejos del mundo debido al aumento de la esperanza de vida y la disminución de la natalidad. Esta circunstancia incide de manera directa en la salud del sistema de pensiones estatal.

Pero, ¿cómo ha evolucionado la tasa de natalidad en los últimos años y cómo afecta esta evolución a las pensiones?

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), los nacimientos han decrecido un 6,4% en 2013. Un dato que refleja un nuevo descenso por quinto año consecutivo.   Desde 2008, cuando nacieron 519.779 niños (el máximo en 30 años), el número de nacimientos se ha reducido un 18,1%. Asimismo, la tasa bruta de natalidad también disminuyó pasando de los 9,7 (nacimientos por cada  mil habitantes) en 2012 a los 9,1 el pasado año.

A estos datos hay que añadir el aumento de la edad media de maternidad. Si en 2012 las mujeres tenían hijos a los 31,6 años, en 2013 la edad subía a los 32,2 años. Según el estudio del INE, Movimiento Natural de la Población, el descenso de los nacimientos «tuvo su origen en una menor fecundidad (el indicador coyuntural de fecundidad o número de hijos por mujer disminuyó desde 1,32 en 2012 a 1,26 en 2013)». El estudio El déficit de natalidad en Europa: La singularidad del caso español, de “la Caixa”, en el que se hace una honda reflexión sobre la situación de nuestro país, impera a la necesidad de cambios para poder revertir esta tendencia.

¿Cómo influye la baja natalidad en el sistema de pensiones?

Es evidente que el número de nacimientos en un país condiciona la masa laboral, ya que serán los niños nacidos hoy, los futuros cotizantes que sustenten las pensiones.

Los datos del INE prevén que en 2022 por cada 10 personas en edad de trabajar habrá 6 potencialmente inactivas, y en 2052, los mayores de 64 años representarán el 37% de la población total, superando al grupo de población activa. Si se cumplieran estos pronósticos se pondría en riesgo el sistema de pensiones y la calidad de las generaciones futuras.

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