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Pareja revisando documentos financieros, simbolizando cómo el interés compuesto potencia el ahorro.
Ser joven y ahorrar es posible

El ahorro mediante las inversiones con interés compuesto

Junio 12, 2026 9 min

El interés compuesto hace que tus ahorros crezcan de forma progresiva y acumulada. Cuanto antes empieces, el tiempo correrá a tu favor y mayor será el resultado.

Todos buscamos una fórmula que haga crecer nuestros ahorros, especialmente cuando pensamos en futuras necesidades como la adquisición de una vivienda, tener recursos para la futura educación de los hijos o sencillamente para invertirlo a largo plazo pensando en disfrutar de una jubilación más desahogada. Uno de los objetivos siempre debe ser batir a la inflación, el índice que va erosionando y depreciando nuestros ahorros. 

Una herramienta interesante en el mundo de las finanzas personales es el interés compuesto. Pero, ¿qué es exactamente y cómo puede ayudarte a alcanzar tus metas financieras? En el siguiente artículo desvelamos estas incógnitas. ¡Empezamos!

El ahorro: la base de una jubilación más tranquila

Antes que nada, hablemos del ahorro. Se trata de una de las partes de la economía doméstica que no se dedica al consumo de bienes ni servicios mientras se genera, sino que se pospone a una época futura en la que se cree que se va a necesitar.

El ahorro actúa como un colchón financiero que permite sostener la estabilidad económica familiar a lo largo del tiempo, especialmente en periodos de menores ingresos, como la jubilación, momento en el que pasaremos a cobrar una pensión.

En conjunto, los principales determinantes del ahorro son la renta disponible; la propensión marginal al ahorro (cuando una persona gana más dinero, suele aumentar su consumo, pero también tiene posibilidades de dedicar una parte mayor de esos nuevos ingresos al ahorro); la propensión media al ahorro (la parte del total de ingresos que una persona destina al ahorro); la riqueza y el tipo de interés.

¿Qué es el interés compuesto?

El interés compuesto es un concepto financiero muy útil si lo que buscas es hacer crecer tus ahorros e inversiones. Se trata de una estrategia efectiva de ganar intereses no solo sobre tu inversión inicial, sino también sobre los intereses que ya has ganado.

En otras palabras, es la capacidad de tu dinero para generar ganancias que, a su vez, generan más intereses. Saber cómo ponerlo en práctica será muy útil para aprovechar al máximo tus inversiones y aumentar tus ahorros con el tiempo.

El interés compuesto es el mecanismo por el que los intereses generados se suman al capital inicial y, a su vez, generan nuevos intereses. Cuanto más tiempo permanece invertido el dinero, mayor es el efecto multiplicador.

Veámoslo con un ejemplo sencillo: si a principios de 2019 cuentas con una inversión de 1.000€ que te genera un interés anual del 5%, al final de ese año habrás ganado 50€ en intereses. Con el interés compuesto, en 2020 no solo estarás ganando un interés sobre los 1.000 euros iniciales, sino también sobre los 50€ obtenidos en 2019. Esto significa que tu inversión aumentará hasta 1.102,50€ a finales de 2020. A medida que pasa el tiempo, este efecto se multiplica y tus ganancias crecen exponencialmente, siempre que (según este ejemplo) la rentabilidad se mantenga constante en el 5%.

Otro caso práctico: si obtienes una rentabilidad anual del 7% en tu inversión durante 10 años, tendrás el doble de lo que pusiste al final de la década, gracias a la reinversión automática de los beneficios, lo que define el interés compuesto.

Cómo invertir en interés compuesto

Invertir con interés compuesto es una estrategia poderosa. Puedes empezar con pequeñas inversiones periódicas, como aportaciones mensuales a un fondo de inversión. Con el tiempo, tu inversión y las ganancias generadas se acumularán, lo que te permitirá conseguir los beneficios del interés compuesto.

Cuando se es joven no se tiene mucha capacidad de ahorro, pero sí tiempo hasta la jubilación o hasta la necesidad de hacer importantes inversiones, como la compra de un piso; aunque se coloque poco dinero en productos con interés compuesto, el tiempo será un multiplicador.  

Dónde invertir con interés compuesto

Para aprovechar al máximo el interés compuesto, considera inversiones de largo plazo y piensa en productos, como fondos de inversión con vocación de renta variable, cuentas de ahorro de alto rendimiento u otras inversiones en el mercado de valores. El objetivo, como hemos dicho, es batir a la inflación para que nuestro dinero no pierda valor.

Es importante saber cuándo crees que vas a necesitar ese dinero; si inviertes a largo plazo, la Bolsa es más rentable que la renta fija o los depósitos, pero no hay que olvidar que es renta variable, es decir, su valor sube y baja por lo que puedes perder lo invertido si tienes la necesidad imperiosa de rescatarlo en un momento de crisis bursátil. 

El tiempo: el gran aliado del interés compuesto

El valor del dinero (la rentabilidad que se obtiene por él en los Bonos o Letras del Tesoro, considerada una inversión sin riesgo) no permanece estable a lo largo del tiempo sino que varía dependiendo de los tipos de interés que marca el Banco Central Europeo (BCE) y el apetito de los inversores por la renta fija, que cotiza en los mercados.

Cuando el tipo de interés aumenta, las familias tienen más incentivos para ahorrar, por lo que resulta menos atractivo gastarlo en el día a día. 

Aquí es donde entra en juego el interés compuesto, que como ya hemos explicado, es un proceso financiero por el que los intereses generados se suman al capital inicial para producir nuevos intereses. Es importante aclarar que los depósitos a plazo fijo o las Letras o Bonos del Tesoro, no utilizan el interés compuesto. Es decir, cuando acaba el plazo de tiempo fijado, te devuelven el dinero, pero no lo reinvierten. Debe ser el cliente el que lo haga. Sin embargo, a través de los fondos de inversión de renta fija, sí estamos colocando el dinero en este tipo de activos, que se va reinvirtiendo continuamente. A cambio, en los fondos pagamos una comisión por esta gestión. 

El principal aliado del interés compuesto es el tiempo. Cuantos más meses o años permanezca invertido el capital y se reinviertan los beneficios obtenidos, mayor será el efecto multiplicador sobre el crecimiento de la inversión. 

Con aportaciones periódicas pequeñas, el paso del tiempo hace que el interés compuesto trabaje a tu favor. La clave es la constancia y empezar cuanto antes.

Expresado formalmente mediante una fórmula, el interés compuesto quedaría así:

Kn= K0 x (1+i)n

N es el número de períodos, K0 es el capital inicial, Kn es el capital que se obtendrá al final, e i es la rentabilidad lograda en cada período.

Diferencias entre el interés simple y el compuesto

La principal diferencia, por lo tanto, respecto al interés simple es que mientras en este solo se multiplican los rendimientos por el número de años, en el compuesto se tienen también en cuenta las rentabilidades de los rendimientos que se obtienen, aumentando el resultado final. Es la diferencia entre los depósitos a plazo fijo o los activos del Tesoro y los fondos de inversión o de pensiones. 

Un consejo práctico para las inversiones en un producto financiero como los fondos de inversión es realizar aportaciones periódicas constantes (por ejemplo, una vez al mes) para aprovechar tanto los mercados cuando están altos y como cuando caen; de esta manera, la rentabilidad media es mejor que si se hace una sola inversión al año. 

No hay que olvidar que las inversiones se ven aminoradas por circunstancia como:

  • El pago de impuestos que hay que abonar por los intereses financieros (las plusvalías) que se generan, a lo que se debe añadir el peso de la inflación y de las comisiones que cobran las entidades financieras.
  • En la actual coyuntura de tipos de interés bajos, la rentabilidad de algunos productos financieros como los depósitos es reducida y, en ocasiones, menor que la inflación. Por eso, puede ser conveniente acudir a productos que usan el interés compuesto para mejorar la situación.

El potencial del interés compuesto en el ahorro

En este punto entra en liza otro hito de suma relevancia, el hábito del ahorro. Es importante ser capaz de reservar al ahorro una parte de tu renta, por pequeña que sea, porque tras un periodo de años, es muy posible que ese dinero ofrezca una rentabilidad interesante.  

Tomando de nuevo el ejemplo de un fondo de inversión, destinar cada mes 100 euros para aportaciones periódicas servirá para que el interés compuesto eleve en el futuro nuestros beneficios.

Para acostumbrarnos a esta tarea, no hay más secreto que tener cierta disciplina y, sobre todo, recordar para qué lo estamos haciendo. Por supuesto, todo se facilitará si contamos con la suficiente cultura o educación financiera.

Es tarea del mundo educativo, los poderes públicos y las entidades financieras explicar conceptos económicos y financieros desde los niveles más bajos de la escuela. Con independencia de la edad o situación económica de cada persona, es preciso tener un mínimo nivel de educación financiera para evitar malas inversiones, engaños y baja rentabilidad de los ahorros. Hasta la fecha, según el Banco de España, el nivel de conocimientos en nuestro país es bajo. 

Recapitulando, los beneficios del interés compuesto

Si estás buscando una herramienta para alcanzar tus objetivos financieros, el interés compuesto es una buena solución. La clave para aprovecharlo es desarrollar un hábito de ahorro y colocar el dinero en productos que reinvierten las ganancias, como hacen los fondos de inversión o de pensiones, pero no los depósitos a plazo fijo. Puedes comenzar con pequeñas inversiones periódicas y con el tiempo, verás cómo tus ganancias se acumulan, generando beneficios.

El potencial del interés compuesto es alto y, con disciplina y educación financiera, cualquiera puede utilizar esta herramienta para mejorar su situación económica a lo largo del tiempo.

Iñigo de barron periodista especializado en economia y finanzas

Acerca de Iñigo de Barrón

Periodista especializado en economía y finanzas con una trayectoria de más de 30 años en medios de referencia como El País y Expansión. Autor de libros como El hundimiento de la banca, ha dedicado su carrera a divulgar sobre finanzas y a analizar el sector bancario. Defiende que “saber de economía hace más fuertes a los ciudadanos”.

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