seguro de vida que tener en cuenta
Protégete a ti y a los tuyos

Qué hay que tener en cuenta a la hora de contratar un seguro de vida

Agosto 24, 2022 6 min

A lo largo de todas las etapas de la vida van surgiendo imprevistos que descolocan el rumbo y el ritmo de nuestro camino. Lo más natural es que busquemos protegernos y, sobre todo, proteger a nuestros seres queridos ante cualquier percance. Una buena manera de hacerlo es asegurar unos ingresos que nos permitan hacer frente a estas situaciones vitales que no podemos predecir. 

Contratar un seguro de vida es la forma de garantizar esa seguridad económica. Eso sí, son muchos los aspectos que debemos tener en cuenta, las coberturas, las características, los beneficiarios… Cada caso es distinto y es importante informarse con calma y tiempo para elegir el seguro de vida que mejor se ajuste a nuestras necesidades. Como sabemos que puede resultar complicado elegir, sobre todo viendo la gran cantidad de seguros que se ofertan en el mercado, en este post vamos a repasar todos los detalles, circunstancias y recomendaciones a la hora de contratar un seguro de vida. ¡Sigue leyendo si te interesa! 

¿Qué es un seguro de vida?

Un seguro de vida se podría definir como una garantía económica para poder afrontar una situación inesperada, como un fallecimiento o una invalidez. En pocas palabras, es un producto de protección que sirve de ingreso económico para sus beneficiarios.

Contratar un seguro de vida nos permite asegurar un futuro incierto, tanto para las personas que pueden quedar desamparadas en nuestra ausencia (hijos, parejas, padres…), como para nosotros mismos y nuestra familia en caso de incapacidad.  

Qué hay que tener en cuenta antes de contratar un seguro de vida

Puede ser útil escribir nuestras propias condiciones, todos los supuestos y riesgos que queremos que cubra el seguro, las formas de indemnización para los beneficiarios… De esta manera, a la hora de elegir seguro, nos aseguramos de que no se nos escape nada y que cubre todas nuestras necesidades:

  • La edad

Suele ser entre los 30 y los 45 años aproximadamente cuando se contrata un seguro de vida. Antes de los treinta no solemos tener un patrimonio muy elevado ni responsabilidades familiares (hijos, padres mayores…), por lo que contratar un seguro de vida no es tan necesario. 

No obstante, tampoco es aconsejable retrasar mucho el momento, ya que a más edad, más cara es la póliza. Aunque contar con un seguro de vida es siempre una buena idea, hay momentos clave y situaciones vitales en los que es más probable que contratemos un seguro, como al formar una familia o al contratar una hipoteca.

  • Condiciones y coberturas

Por supuesto, uno de los aspectos más importantes cuando contratamos un seguro de vida es estudiar todas las condiciones, coberturas y exclusiones del seguro. Leer y descifrar la póliza, que es algo así como el contrato, donde están las cláusulas y los riesgos que cubre y no cubre el seguro. Es importante hacerlo con calma y entender bien cada punto y, en caso de que sea necesario, se puede pedir consejo a un profesional. 

Como asegurado, tienes incluso la opción de modificar alguna cláusula. Por ejemplo, dentro del supuesto de fallecimiento, el más evidente a la hora de contratar un seguro de vida, puede que esté excluida la indemnización en algunas circunstancias de muerte. Por eso, es importante revisarlas bien. 

Además de cubrir el fallecimiento, la invalidez que nos imposibilite trabajar o los accidentes son otros supuestos que merece la pena contemplar y cubrir. 

También hay complementos para las coberturas más comunes, como indemnizaciones para pagar los estudios de los hijos, remuneraciones extra para liquidar la hipoteca o las deudas, los gastos de un fallecimiento entre otros.

  • Beneficiario(s)

Son los o la persona que recibirá la indemnización en caso de que ocurra alguno de los supuestos que cubre el seguro. En casos de invalidez, el beneficiario puede ser el propio asegurado. 

En caso de fallecimiento, si no designas uno o más beneficiarios, serán los herederos quienes reciban directamente la indemnización. Aunque pueda parecer evidente, te aconsejamos que especifiques directamente sus nombres y apellidos en la póliza, ya que de esa forma no será necesario hacer trámites extra. Otra de las ventajas de nombrar beneficiarios para tu seguro de vida es que puedes elegir qué porcentaje de la indemnización se llevará cada uno (pueden ser iguales o diferentes).

  • Precio del seguro de vida 

Uno de los puntos más determinantes a la hora de contratar un seguro de vida es su precio. Compara precios (las ofertas varían a lo largo del año) y fija el patrimonio que se recibirá como indemnización, que se recomienda que sea cinco veces mayor al salario bruto anual del asegurado.  

Ahora bien, el precio del seguro de vida variará en función de algunos aspectos:

  • La edad: el precio de un seguro de vida puede variar mucho según la edad a la que lo contratemos; como es lógico, no será el mismo a los 30 que a los 60 años.
  • Forma de pago: en la mayoría de los seguros de vida se hace una rebaja, dependiendo de si se paga de manera mensual, trimestral o anual.
  • La profesión: hay una serie de profesiones que pueden ser más peligrosas o estresantes. Un trabajo de riesgo, tanto físico como mental, puede suponer un aumento en el precio de nuestro seguro de vida.

Contratar un seguro de vida online

Elegir contratar tu seguro de vida online puede suponer grandes ahorros, tanto de tiempo como de dinero. Para ello suelen ser muy útiles los simuladores del precio de la cuota

Debes añadir tu edad, el dinero que quieres asegurar, y otros aspectos que te darán una aproximación del importe de tu seguro. De esta manera podrás comparar precios y coberturas de una manera más sencilla e intuitiva. 

Recapitulando

En  definitiva, proteger tu futuro y el de tu familia es la principal finalidad de contratar un seguro de vida, una inversión en tranquilidad y en seguridad para ti y para los tuyos. 
Ahora bien, acertar con la póliza no es una tarea fácil. Debes tener muy claras tus necesidades, las coberturas que más te convienen y mejor pueden funcionar en tu caso. Además de revisar con detenimiento y precisión cada opción, te recomendamos que pidas asesoramiento profesional si no lo tienes muy claro. La vida y las necesidades cambian sin casi darnos cuenta, por lo que, una vez tengamos el seguro de vida contratado, es conveniente revisarlo cada cierto tiempo para asegurarnos que sigue ajustándose a nuestras necesidades.

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