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Evolución de los mercados financieros en octubre y su impacto en los fondos de pensiones

Noviembre 11, 2014 6 min 9 veces compartido

Octubre ha resultado complicado, con una fuerte corrección de la renta variable durante las primeras semanas del mes, poniéndose de nuevo de manifiesto que el entorno económico sigue siendo difícil, y que posiblemente no se pueda dar por cerrada la crisis de confianza de los inversores sobre el futuro de la economía mundial.

Sin embargo, después de estas correcciones, se produce una fuerte recuperación durante los últimos días del mes, especialmente en la bolsa americana, que ha vuelto a superar máximos históricos. Sin embargo no ha sido el caso de las bolsas europeas y de los principales mercados emergentes, que no han logrado cerrar el mes en positivo, reflejo de una debilidad de estas economías, y en especial de alguno de los principales países de la zona euro, y de Brasil o de China como economías emergentes más significativas.

La Reserva federal americana (FED) ha confirmado que da por cerrada la compra de activos en el mercado, poniendo fin a la inyección de liquidez que ha sido el verdadero estímulo para la recuperación de la principal economía mundial.

A pesar de ello, los inversores no acaban de apostar por una subida de los tipos de interés.   En la reunión de septiembre, la propia FED daba unos tipos de equilibrio de los Fed Funds de un 3.5 % -3.75 % que esperaban alcanzar en 2017, y  frente a esto el mercado está descontando una política claramente mucho más relajada en subidas de lo que parece que la FED anuncia, creyendo el discurso de la presidenta de la FED, Janet Yellen, de que la subida de tipos todavía tardará tiempo, descontándose incluso un retraso en la implementación de la primera subida al último trimestre de 2015.

Zona Euro

La situación es diferente en la zona Euro, donde nadie descuenta una subida de tipos en 2015, y de hecho es posible incluso la compra de deuda pública por parte de la autoridad monetaria, si es necesario y nos adentramos en una etapa de deflación y con crecimientos bajos.

Todo ello ha condicionado la evolución de los activos de renta fija que han mantenido la tendencia alcista, a pesar de que los tipos de interés se encuentran en nuevos mínimos históricos, destacando el bund alemán a 10 años en el 0.85 %. El bono español a este plazo, también ha conseguido mejorar en el mes, hasta situarse en el 2.07 %, y eso que la prima de riesgo a la que cotizaba sobre el bono alemán del mismo plazo ha repuntado en este periodo, como reflejo principalmente de las incertidumbres políticas en España.

Si realmente la Zona Euro entra en deflación y reduce más su crecimiento puede suceder que los bonos alemanes convergieran a los japoneses, en cuyo caso, la TIR del bono alemán podría caer otros 40 puntos básicos para alcanzar el 0.45 %. Este hecho hace ser negativos en su valoración, ya que si el escenario no se cumple, y la TIR del bono a 10 años sube en tan sólo un 0.10 % en los próximos meses, no se ganaría dinero con esta inversión.

Una de las inquietudes del mercado está en la retirada del estímulo de compra por parte de la FED. Frente a esto, a finales de octubre se ha asistido al incremento del plan de compras por parte del Banco de Japón, que ha puesto un objetivo de expansión de balance de 10 billones adicionales de yenes hasta 80 billones de yenes. Si a esto se suma al objetivo del Banco Central Europeo de subir el balanceen un billón de euros, en realidad el ritmo de expansión monetaria por parte de los bancos centrales de países desarrollados en 2015 sería mayor al de 2014.

El motor monetario sigue funcionando a grandes revoluciones. Sin embargo, en el caso de Japón, la expansión adicional servirá para compensar la disminución de bonos que el plan de pensiones gubernamental va a realizar en su nuevo mandato, y en el caso del BCE, sólo será posible si el programa de expansión cuantitativa se extiende a los bonos gubernamentales.

Ante esta posibilidad, se sigue optando por mantener sobreponderada la exposición de Deuda Pública española y ello a pesar de la volatilidad que pueda haber a corto plazo, como consecuencia de las crecientes incertidumbres políticas en España. Después del recorrido de los plazos más cortos de la curva de tipos de interés, se aprovechan estos momentos de más volatilidad para alargar los vencimientos de la cartera, donde se ve mayor potencial de revalorización.

Entre tanto, en un entorno de tipos bajos y de forzar a los agentes inversores a tomar riesgos en activos más volátiles si quieren retornos, la renta variable sigue pareciendo el activo con mayor potencial. Además, se puede ver apoyada, al menos en el caso americano, por unos resultados de compañías que siguen mostrando fortaleza en ventas y beneficios en USA.

A pesar de que los beneficios han empezado a subir también en Europa, la bolsa europea se ha quedado atrás por lo que por valoración ha aumentado su descuento, y por tanto su atractivo relativo a medio plazo. Por todo ello, seguimos largos en renta variable y en especial en estas dos zonas geográfica, destacando la exposición hacia valores de menor capitalización que los índices de referencia, y con un sesgo hacia empresas cíclicas y más expuestas a la recuperación económica.

Por último, señalar la apuesta hacia el dólar, para el que se ve un primer objetivo en 1.20. Este año está siendo clave de la evolución de los fondos que tienen este activo en la definición de la política de inversión, sirviendo como cobertura natural en momentos de mayor volatilidad de los mercados, tal y como se ha visto durante el mes de octubre.

También las coberturas de opciones sobre el índice Eurostoxx han demostrado su utilidad durante los peores momentos del mes de octubre. Los fondos conseguían defenderse de las caídas de mercado, y sin embargo no se han visto afectados de forma negativa cuando se ha producido la recuperación en los últimos días del mes.

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