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El sistema de pensiones en España genera muchos debates entre quienes piensan en su futuro financiero. La estabilidad del modelo,la revalorización de las pensiones contributivas conforme el IPC, los cambios en la edad de jubilación o la evolución demográfica han abierto un debate cada vez más común: ¿las pensiones van a desaparecer? Aunque el sistema público sigue en pie y protegido por ley, su equilibrio depende de muchos factores. En este artículo te explicamos en qué punto se encuentra, qué medidas se están aplicando para reforzarlo y por qué contar con un plan de ahorro personal es más relevante que nunca.
Entonces, ¿van a desaparecer las pensiones en España?
A medida que avanza el calendario hasta 2027, año en el que la edad ordinaria de jubilación alcanzará los 67 años, siguen los debates sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones en España frente a una población que cada vez vive más años. La pregunta que muchos españoles se hacen es: ¿las pensiones van a desaparecer?
La idea de que las pensiones van a desaparecer preocupa a muchas personas, especialmente a quienes están lejos de la edad de jubilación. Sin embargo, según la última nota de prensa emitida por el Gobierno, la dignidad de las pensiones está asegurada y el sistema público cuenta con una base legal estable que garantiza el poder adquisitivo de los pensionistas. Esto implica que, aunque el modelo esté en evolución constante y cuente con grandes retos estructurales, el derecho a una pensión en España está protegido por ley.
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Lo que sí es una realidad es que el sistema necesita ajustes periódicos para responder al envejecimiento de la población y a los cambios en el mercado laboral. Por lo tanto, afirmar que las pensiones van a desaparecer es incorrecto: además de estar previstas en la Constitución, se están tomando medidas sistémicas para que sigan siendo viables en el tiempo. Entre esas medidas destacan:
- La cuota de solidaridad para los salarios más altos, que se introdujo en 2025 y se incrementará progresivamente hasta 2045.
- El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), una cotización adicional destinada a reforzar el fondo de reserva y asegurar el futuro del sistema.
Estas herramientas buscan un equilibrio entre los ingresos y los gastos del sistema, para que el modelo público pueda seguir siendo sostenible y garantizar así una protección a quienes han trabajado durante toda su vida.
El reto demográfico: más jubilados, menos cotizantes
Uno de los mayores desafíos del sistema público español es el desequilibrio demográfico marcado por estos factores clave:
- El envejecimiento de la población: a principios de 2026 hay más de 10 millones de pensiones contributivas en curso y sumando.
- La esperanza de vida continúa creciendo: una persona que hoy se jubila a los 65 años puede esperar vivir, de media, más de 21 años. Es decir, más personas cobrarán pensión durante más años, y habrá menos trabajadores activos para financiar.
- La baja natalidad, que reduce el número de futuros trabajadores.
Este desequilibrio ha llevado a muchos a preguntarse si es sostenible el sistema de pensiones en España tal como lo conocemos. Lo cierto es que la presión sobre el sistema existe, pero también es cierto que se están implementando reformas estructurales para fortalecer su capacidad de respuesta, como hemos visto.
Además, los avances en el mercado laboral están jugando un papel importante:
- Las últimas reformas laborales han conseguido crear más empleo y de mayor calidad, lo que ha aumentado los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social.
- La actividad económica más sólida también ha contribuido a mejorar las cuentas públicas y reforzar el sistema.
Esto significa que el aumento del número de personas jubiladas es compatible con la sostenibilidad del sistema, siempre y cuando se mantenga una evolución positiva del empleo y se sigan aplicando medidas correctoras como las que están en marcha actualmente.
No obstante, y ante la incertidumbre de si es sostenible a largo plazo el sistema de pensiones en España, es recomendable contar con fuentes de ahorro complementarias.
El papel del ahorro privado en las pensiones
Ante este escenario, cada vez más voces coinciden en la importancia de complementar la pensión pública con un plan de ahorro individual o plan de pensiones privado.
No se trata de sustituir el sistema público, sino de repartir el esfuerzo de previsión entre el Estado y el ciudadano. Cuanto antes se empiece a ahorrar, menor será el esfuerzo necesario y mayor la capacidad para mantener el nivel de vida en el retiro.
Los productos de previsión como los planes de pensiones, PIAS, SIALP o Unit Linked, permiten adaptar el ahorro al perfil de riesgo de cada persona, beneficiarse de ventajas fiscales y diversificar las fuentes de ingresos para el futuro.
Recapitulando, las pensiones no van desaparecen por el momento. Pero, ¿cómo prepararse para el futuro?
Aunque el sistema público de pensiones no desaparecerá, no podemos depender únicamente de él para garantizar nuestra tranquilidad financiera en la jubilación y mantener nuestro nivel de vida. En un contexto de incertidumbre demográfica, cambios laborales y presiones fiscales, la sostenibilidad del modelo está condicionada a varios factores que no dependen de nosotros.Lo que sí está en nuestra mano es empezar a planificar nuestro futuro financiero desde hoy. Ahorrar poco a poco, elegir bien los productos de previsión y revisar regularmente nuestra estrategia. Porque, en definitiva, nuestras finanzas se construyen con cada decisión que tomamos en el presente.