Mujer contenta por afrontar sus miedos frente al Blue Monday
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Cómo afrontar el Blue Monday… O cualquier otro Monday

Enero 13, 2023 6 min 35 veces compartido

¿Te suena eso de “Blue Monday”? Halloween, Black Friday, San Valentín… En España terminamos por importarlo todo, y el día más triste del año no iba a ser menos. Pero sinceramente, atendiendo a una de las razones de esta supuesta tristeza, el clima, no puede ser lo mismo el Blue Monday de un país nórdico, que el Blue Monday en España.

¿Crees en el Blue Monday? En este post, te explicamos sus fundamentos y por qué nosotros queremos desmontarlos, así que, ¡sigue leyendo!

Qué es el blue monday y pasos para superarlo

El tercer lunes del primer mes del año, según el investigador de la Universidad de Cardiff, Cliff Arnal, es el día más deprimente del calendario. Este psicólogo dice haber inventado un método matemático para calcular el día más triste del año teniendo en cuenta dos variables: la cuesta de enero y el clima. A pesar de que la mayoría de la comunidad científica rechaza el método para valorar un día del año como el más triste, lo cierto es que la fecha ha trascendido a nivel mundial.

No queriendo contradecir a nuestro colega británico, pero sí queriendo aportar un granito de optimismo en este día, desde la psicología positiva es sencillo anular las supuestas emociones negativas que pudiera imponer un día. Así que si seguimos estos consejos, seguro que se nos hace mucho más sencillo disfrutar el Blue Monday o cualquier otro lunes, martes, miércoles o día de la semana que uno elija.

1. El chocolate no engorda, engordas tú que te lo comes

El Blue Monday no te pone triste. Puede que te preocupen tus deudas, que a estas alturas de enero no hayas iniciado los objetivos que te pusiste el día uno y andes frustrado, o que la lluvia y el frío no te sienten tan bien como un día soleado. Pero no es el día, es la interpretación que cada uno hace de sus circunstancias.

2. Acepta lo que no puedes controlar

¿Puedes cambiar la climatología del tercer lunes de enero? No. ¿Puedes cambiar en este momento tu cuesta de enero? Lo más normal es que no sea así. Entonces, ¿qué haces razonando sobre el Blue Monday? Perder el tiempo. Cuando ponemos atención y energía en una actividad que no podemos controlar y que no depende de nosotros resolver, perdemos la oportunidad de utilizar esa energía en otras actividades que sí podemos atender. ¿Sabes cuántas cosas puedes elegir hoy? ¿Sabes en cuántos detalles puedes perderte hoy que te hagan sentir bien? Se nos ocurren muchísimos. Las vemos en el consejo número seis.

3. La mente encuentra lo que va buscando

Basta que nos bombardeen con que el Blue Monday es un día deprimente para que tú, antes de poner el pie fuera de la cama, ya jures en arameo por un lunes del que ni siquiera sabes qué sorpresas puede depararte. No te predispongas a vivir un mal día y mucho menos por la imposición de un cálculo matemático. Las personas somos mucho más que un cálculo. ¿Y si hoy luciera el sol, y si tú no tienes deudas que te preocupen? ¿Y si a pesar de llover y estar endeudado decides que eres libre de elegir si pasarlo deprimido o tener una actitud más positiva? Eres más libre emocionalmente hablando de lo que tú te imaginas.

4. ¿Cuáles son tus amenazas?

Emociones como la tristeza y la ansiedad surgen cuando las personas nos sentimos ante una amenaza, como por ejemplo afrontar el pago de las compras realizadas con tarjetas de crédito. Pero esa amenaza también la tenías ayer, que era domingo, o la tendrás mañana, que es martes. En lugar de deprimirnos podemos tratar de buscar soluciones. Y estas se encuentran si las analizas desde una perspectiva positiva y optimista, pero no desde la queja y la pena de que sea Blue Monday.

5. ¿Dónde está lo que suma?

Si una persona dirige su foco de atención a todo lo que resta (invierno, frío, inicio de la rutina, volver al trabajo, dormir menos, más responsabilidades) y no tiene en cuenta todo lo que suma (ser afortunado por trabajar, tener capacidad económica para responder al gasto de la tarjeta, tener calefacción para vencer el frío, reencontrarte con compañeros de trabajo con los que compartir los momentos vividos en vacaciones), lo normal es que estemos tristes, pero tanto el lunes como el sábado. Nuestro foco de atención es determinante en el proceso de sentir. Todos tenemos a nuestro alrededor piedras y flores. Unos más y otros menos. Pero si dirigimos la atención más a las piedras, si hablamos más de ellas, si rumiamos, entramos en bucle y con ello a la vez desatendemos las flores, difícilmente nuestra mente entenderá que estamos disfrutando de la vida. Interpretará que hay mucha negatividad, hostilidad y malestar en nuestra vida y muy poca ilusión, diversión o disfrute.

6. Hoy puede ser un día maravilloso si…

Si decides elegir, practicar y comprometerte con actividades que te producen placer. Un café con un amigo, practicar tu deporte, comprar flores frescas, cocinarte un plato especial que disfrutes y saborees, poner un capítulo de tu serie favorita, llamar a un amigo con el que hace tiempo que no hablas, seguir a tus ​influencers motivadores en las redes sociales, leer, hablar con un desconocido, meditar, practicar yoga, observar, caminar despacio, buscar algún material audiovisual que te haga reír, hacer alguna manualidad, disfrutar de tu trabajo, escuchar música, editar fotos en el móvil, ordenar en casa, darte una ducha relajante…

Si damos más valor a lo que nos falta que a lo que tenemos, inevitablemente nos sentimos mal. El valor, lo que apreciamos, aquello de lo que hablamos y compartimos con los demás, es una elección. Tú decides si sumas o restas.

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