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Abuelos y abuelas, el recuerdo del amor incondicional

Septiembre 26, 2022 6 min

Hace unas semanas formulaba dos preguntas en mis redes sociales: “¿qué han significado tus abuelos para ti?” y “¿qué agradecerías a tus abuelos?”. Recibí cientos de respuestas. Todas ellas cargadas de amor, ternura y nostalgia. La figura de los abuelos simboliza la paciencia, el juego, los caprichos, el amor, tradiciones, cocina casera, las vacaciones en el pueblo, complicidad y consentimiento a escondidas de los padres (“cómete un helado pero no se lo digas a tu madre, que me ha dicho que tomes más fruta”), escuchar sin juzgar, consejos sosegados, historias sobre la historia de la familia, los modales y las buenas maneras (que muchos padres y madres, desde la prisa de sus vidas, no son constantes a la hora de transmitir), los besos, las cosquillas, las caricias, fotografías antiguas y un sinfín de actividades y momentos que invitan a fluir, vivir despacio y estar presentes. 

Te dejo por aquí algunas de las entrañables respuestas con las que seguro que tú, nieto o nieta, también te sientes identificado.

¿Qué han significado tus abuelos para ti?

  • “Siempre con una sonrisa. Nunca recibí una mala contestación o mala cara de ella.”
  • “Es la relación más bonita que he tenido en mi vida.”
  • “Me sentí absolutamente querida y amada. Era amor a raudales.”
  • “Para mí todo. Fueron quienes me salvaron… Me dieron tanto amor y seguridad, que fueron mi mejor arma.”
  • “La mejor enseñanza sobre los valores y la fortaleza y amor incondicional.”
  • “Ángeles de la guarda. Tuve a mi abuela hasta que cumplí 14 años. Fue mi ángel siempre.”
  • “Mis referentes por su bondad, alegría, ganas de vivir, fuerza, simpatía y cariño.”
  • “La persona que soy ahora.”
  • “Mi abuela para mí lo ha significado todo. Vivió siempre con nosotros. No hay día que no piense en ella.”
  • “Mi confidente. Yo era su ojito derecho. Aún conservo sus cartas en el primer cajón de la mesilla.”

¿Qué agradecerías a tus abuelos?

  • “Todo. El coraje, el cariño, la dulzura, la humildad… La energía que aún siento cuando la recuerdo.”
  • “Le agradezco que me diera la madre que tuve… Siempre estaré agradecida a mi abuela por ello.”
  • “Haberme enseñado cómo se construye una familia abrazo a abrazo y lágrima a lágrima.”
  • “Las risas juntas, el cariño, el amor y las confidencias… Los mejores recuerdos de mi infancia.”
  • “Los ratos inolvidables juntos y sus historietas, que me las contaba cien veces si se lo pedía.”
  • “Por ser ella misma sin miedo, atrevida, valiente, amorosa, extrovertida, divertida. Era tanto.”
  • “Mi abuelo cuidaba sin juzgar y, si no podía curar, acompañaba. Soy médico de familia por él.”
  • “Que pasara horas jugando conmigo a cosas para entretenerme.”
  • “Lo buena gente que ha sido y la nobleza que nos ha transmitido. Ver la vida desde otros ojos más puros.”
  • “Por ver en mí lo que nadie más ha visto.”

Los abuelos han cuidado de nosotros y nos lo han dado todo, absolutamente todo. Es importante que los jóvenes aprendan a cuidar de sus abuelos. ¿Qué necesitan tus abuelos de ti?

Tiempo de calidad para pasar contigo, para que les cuentes cómo va tu vida, tus amoríos, tus estudios, la ropa que te gusta llevar, tus gustos musicales, tus penas y tus alegrías. Tiempo para que les hables de tus amigos y de todas las experiencias que estás viviendo. Porque tus abuelos viven también a través de ti, de tu vida. A los abuelos les gusta hablar, pero sobre todo escuchar. Se fascinan tanto contigo, que cualquier tema del que les hables respecto a tu vida les atrapa.

Entretenimiento. A los abuelos les sobra tiempo y tienen muchísimas ganas de divertirse. Cualquier plan que les propongas es una forma de pasar tiempo contigo, de que se lo pasen bien y disfruten de la vida. Bailar, juegos de mesa, pasear, ir a merendar, ir al cine, llevarlos a ver una exposición, salir de tiendas, comer en familia, enseñarles a manejar la tecnología (desde jugar al solitario en la tableta a llevar sus cuentas por internet).

Necesitan también que les delegues responsabilidades. A los abuelos les gusta seguir formando parte de la familia de una manera activa, no les gusta sentirse una carga. Si les pides que te hagan croquetas, que te recojan algo de la tintorería, que te cosan un dobladillo o que te traduzcan algo al alemán (como le pedía yo a mi abuelo), los llenas de dicha. Porque cualquier cosa que ellos puedan hacer por ti les da felicidad. Sienten que tienen una “pequeña obligación” o compromiso y favorece que se sientan útiles para los demás. La mayoría de ellos ahora son dependientes de alguna manera y esto les angustia. Ayudar a sus nietos y serles útiles les ayuda a fortalecer su autoestima. 

Valorar y validar sus historias. Tus abuelos son los cuentacuentos de la historia familiar. A través de ellos nos enteramos incluso de muchas cosas de nuestros padres que desconocíamos. Nos conectan con las raíces, con el pasado, con los valores. Les gusta que los escuchemos, aunque nos cuenten la misma batallita cien veces. Les gusta sentir que están dejando esa huella de la familia y del pasado para que tú puedas mantenerla viva.  

Necesitan, sobre todo, mucho, muchísimo amor. Pero amor del que les llega. Una cosa es saber que les quieres y otra, que se lo demuestres con afecto, palabras bonitas y detalles evidentes. Besos, abrazos, acariciarles las manos, cuidarles, acompañarlos a la visita médica, hacerles un café, llevarlos a la peluquería, ver una película juntos acurrucados en el sofá, decirles que están guapos, que son inteligentes, valorar sus talentos, su vitalidad, su espíritu y sus ganas de vivir. Necesitan sentirse queridos.

Seguir aprendiendo contigo y a través de ti. Aprender es una forma de enriquecer el cerebro a través de la plasticidad cerebral. Tener la mente ágil es fundamental para su autoestima y autonomía. Se ha descubierto recientemente que jóvenes y abuelos disfrutan de un cerebro parecido. El estudio lo publicó el equipo de investigadores de la Universidad de Columbia liderado por Maura Boldrini en la revista Cell Stem Cell, y afirma que las personas sanas de más de setenta años comparten un hipocampo parecido al de los adolescentes y jóvenes adultos, en cuanto a la creación de nuevas neuronas. Es decir, ambos grupos de edad comparten un número parecido de neuronas nuevas. Aprendemos hasta que morimos.

Querido nieto y nieta. Cuida de tus abuelos, es el mejor regalo que puedes hacerles y hacerte a ti. Este vínculo que establecemos con ellos es único.

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