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La esperanza de vida en España está creciendo cada vez más. Este paradigma social trae consigo nuevos retos: la dependencia, la soledad no deseada y la necesidad de cuidados prolongados durante más años. En muchos casos, son los propios familiares quienes asumen ese acompañamiento, ajustando su vida personal y profesional para estar presentes.
La excedencia por cuidado de familiares es una herramienta legal pensada precisamente para dar respuesta a estas situaciones, protegiendo el empleo mientras se atiende a un familiar en situación de necesidad. Entender cómo funciona es clave para tomar decisiones informadas y alineadas con una planificación vital y financiera.
¿Qué es la excedencia por cuidado de familiares?
La excedencia por cuidado de un familiar es un derecho recogido en el Estatuto de los Trabajadores que permite a una persona trabajadora suspender temporalmente su contrato para atender a un familiar que no puede valerse por sí mismo.
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Está especialmente vinculada a situaciones de dependencia en personas mayores, enfermedades graves o discapacidades que requieren atención continuada.
¿A quién se puede cuidar?
Este tipo de excedencia se puede solicitar para el cuidado de:
- Hijos o hijas.
- Familiares hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad (padres, madres, abuelos, hermanos, suegros…)
- Personas mayores que, por edad, accidente, enfermedad o discapacidad, no puedan valerse por sí mismas y no desempeñen una actividad retribuida.
Conoce los requisitos y características de la excedencia por cuidado de hijos, puedes ampliarlo aquí.
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Requisitos legales de la excedencia cuidado de familiares
La excedencia por cuidado de familiares está regulada en el artículo 46 del Estatuto de los Trabajadores y establece un marco legal claro para proteger a quienes necesitan conciliar su vida laboral con el cuidado de personas dependientes, especialmente personas mayores.
Para poder solicitar una excedencia cuidado de familiar, deben cumplirse los siguientes requisitos:
Cuidado de un familiar hasta segundo grado
El derecho se reconoce para atender al cuidado de un familiar hasta segundo grado de consanguinidad o afinidad (padres, madres, abuelos, hermanos, suegros, cuñados…), siempre que:
- No puede valerse por sí mismo.
- La situación deriva de edad avanzada, accidente, enfermedad o discapacidad.
- No desempeñe una actividad retribuida.
Este punto resulta especialmente relevante en casos de excedencia de cuidado a personas mayores, donde la dependencia puede no ser permanente, pero sí requerir acompañamiento continuado.
La excedencia por cuidado de familiares permite suspender el contrato de trabajo hasta dos años para atender a un familiar dependiente, sin perder el vínculo laboral, con reserva del puesto el primer año y cómputo de antigüedad.
Duración máxima y posibilidad de ampliación
La excedencia puede tener una duración máxima de hasta dos años, aunque este plazo puede ampliarse si así lo establece el convenio colectivo aplicable.
Además, la ley permite que el periodo de excedencia se disfrute de forma fraccionada, adaptándose a las necesidades reales de cuidado y a la evolución del familiar.
Un derecho individual, con matices organizativos
La excedencia constituye un derecho individual de la persona trabajadora, tanto hombres como mujeres.
No obstante, si dos o más trabajadores de la misma empresa solicitan la excedencia por el cuidado del mismo familiar, la empresa puede limitar su disfrute simultáneo cuando existan razones objetivas y justificadas de funcionamiento.
Nuevo sujeto causante
Si durante una excedencia aparece un nuevo familiar que da derecho a solicitarla (por ejemplo, otro progenitor que entra en situación de dependencia), el inicio de la nueva excedencia pone fin automáticamente a la anterior.
Antigüedad, formación y reserva del puesto
Durante todo el periodo de excedencia:
- El tiempo se computará a efectos de antigüedad.
- La persona trabajadora tiene derecho a participar en cursos de formación profesional, especialmente de cara a su reincorporación, y debe ser convocada por la empresa.
En cuanto a la reserva del puesto de trabajo:
- Durante el primer año, existe derecho a la reserva del mismo puesto.
- A partir de ese momento, la reserva se mantiene sobre un puesto del mismo grupo profesional o categoría equivalente.
En el caso de familias numerosas, la protección se amplía:
- 15 meses de reserva del mismo puesto para familias numerosas.
- 18 meses si se trata de familias numerosas de categoría especial.
Excedencia por cuidado de familiares y cotización a la Seguridad Social
Uno de los aspectos que más preocupa a quienes solicitan una excedencia por cuidado de familiares es su impacto en el futuro, especialmente en su pensión de jubilación y en el acceso a otras prestaciones de la Seguridad Social.
Durante el tiempo que dura la excedencia, la empresa no cotiza por la persona trabajadora. Sin embargo, este periodo se considera una situación asimilada al alta en la Seguridad Social. Esto significa que, hasta un máximo de tres años, la persona que disfruta de una excedencia cuidado familiares sigue cotizando al 100 % de su base reguladora, a efectos de acreditar los períodos mínimos necesarios para acceder a prestaciones como la jubilación, la incapacidad permanente, las prestaciones por muerte y supervivencia, así como maternidad y paternidad.
En el plano laboral, durante el primer año de excedencia existe derecho a la reserva del mismo puesto de trabajo, un periodo que puede ampliarse en el caso de familias numerosas. A partir de ese primer año, la reserva se mantiene sobre un puesto del mismo grupo profesional o categoría equivalente.
No obstante, aunque la normativa ofrece una protección reforzada, una excedencia prolongada puede tener efectos a largo plazo si no se planifica adecuadamente. Analizar cómo encaja esta decisión en la trayectoria profesional y en la planificación de la jubilación resulta clave para mantener la tranquilidad financiera futura.
Durante el primer año de excedencia por cuidado de familiares, el trabajador tiene derecho a mantener su puesto de trabajo. Sin embargo, planificar su impacto en la jubilación es clave para mantener la tranquilidad financiera futura.
Dependencia, soledad y el reto de acompañar a las personas mayores
Cada vez más personas mayores viven solas o atraviesan situaciones de dependencia leve o moderada que no siempre están cubiertas por recursos públicos. En este contexto, la excedencia de cuidados a personas mayores se convierte en una respuesta humana y necesaria, pero también exige apoyo, información y planificación.
Cuidar no es solo estar presente: es hacerlo con seguridad, respaldo legal y una visión a largo plazo que proteja tanto a quien recibe el cuidado como a quien lo presta.
Planificar el presente para vivir el futuro con tranquilidad
Desde VidaCaixa y CaixaBank, entendemos que el cuidado de las personas mayores forma parte de una visión más amplia del envejecimiento: activa, digna y acompañada. Iniciativas como Generación + de CaixaBank responden precisamente a este nuevo escenario de longevidad.
Generación + es una propuesta integral dirigida a personas mayores y prejubilados, que pone el foco en vivir plenamente la jubilación como una nueva etapa llena de oportunidades. Ofrece soluciones de planificación financiera, servicios de bienestar, formación, viajes y acompañamiento para una vida activa, con autonomía y tranquilidad.